11 de julio de 2014

Una pequeña fisura . Norma Sabatini









Norma C. Sabatini
Nació el 9 de febrero de 1938.
Recorrióo distintos senderos, todos le dejaron una enseñanza.
Escuchó distintos temas, todos deseamos ser escuchados.
Sus ojos grabaron cosas inimaginables, bellas y menos bellas.
Tuvo el privilegio de vivir cada uno de sus días sana y plenamente.
¡Querido lector, abre estas páginas encontrarás sentimientos puros, escuché el silencio!







Soraya

Soraya sentía y dialogaba con seducción felina.
Era como una gata, se agazapaba llegando suavemente, se apretaba y deslizaba sobre él, hasta sentir su cuerpo ardiente.
La luna plateada era cómplice de esa pasión seductora.
No existía el tiempo para ella, era insaciable, agotaba los recursos de su presa hasta dejarlo exhausto.
Era energética, hábil para descubrir los placeres…
Dialogaba en silencio, su melena abundante como una cascada sobre su cuerpo desnudo, exuberante, la encendía.
Él colmaba sus deseos hasta el más allá, soñaba con ella, la deseaba con pasión, aprendía con esa mujer.
Pasaba el tiempo… ¿adónde marchaban? ¿Hacia qué norte?
…Todo comenzó en un templo, durante la misa. Se descubrieron y se fundieron sus miradas, como la esencia de una conversación de adultos.
Ella tenía apenas dieciocho años, él veinte.
Parece un pecado que sucedan estas cosas en la casa de Dios. Pero si Dios está en todas partes, el lugar es permitido.
El cruce de la pubertad a la adolescencia transfirió las hormonas de ambos a esas jóvenes mentes, para sentir por primera vez placer, pasión, locura de juventud.
¡Qué química! Liberada entre “padrenuestros”, “ave maría”, “gloria a Dios”
“gloria al padre, al espíritu santo”… Amén.







Hablo desde mis sombras

Me persigues como una sombra, vigilas mis pasos, enlazando mis palabras, acosando mis días.
Si yo pudiera entender de dónde has llegado, el porqué de esas tormentas que me ofreces como borrascas.
No tienes pausa, no intentas dejar mi cuerpo.
De día el sol te marca y aunque la luna no refleje tu figura, te siento pegada a mí.
¿Quién eres? No soportas mi risa, no aceptas mi vivir. ¿Qué quieres?
¡No permitiré que termines con mi vida!
Así vivía Ezequiel, con sus sombras a cuestas…
Reconozco mis errores. He sido soberbio con mis razones. No fui generoso, siempre tomando lo que no me pertenecía.
He sido hasta un mal ladrón, robando personas, dejando oscuras sombras.
Buscaré en otro espacio, en el fondo de mi corazón, ese resto de cosas buenas.
Algo debe haber.
Lucharé, creo que podré eliminar algunos errores, porque si he sido capaz de amarte con todas mis fibras, será más fácil reivindicarme y de ese modo no perder el tesoro más grande ¡que eres tú!
Pasó el tiempo. Logré cambiar, pero cuando miré atrás Clara ya no estaba, había sufrido mucho.
Sentí pena por mí, me miré al espejo y vi un hombre angustiado, vencido y solo…





Sabatini, Norma
Una pequeña fisura. - 1a ed. - Villa María: El Mensú Ediciones, 2014.
96 p. : il.; 22x15 cm. - (Mixturas; 9)
ISBN 978-987-1894-31-4
1. Literatura Argentina. 2. Narrativa. 3. Poesía. I. Título
CDD A860


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