9 de noviembre de 2012

Ojos desteñidos . Alvaro Montedoro

Ilustración: Noelia García



Alvaro Montedoro

Los ovnis lo depositaron en Justiniano Posse. Se teletransportó a Villa María para estudiar la Licenciatura en Composicón Musical con Orientación en Música Popular.
Publicó textos en el blog español “El país… de los Bosques” y en su propio blog “Hojarasca Crepitar”. Toma chocolatada y se le secan las prímulas en el balcón.




… (1)

Y recorro el contorno de tus manos, deseando que
esas, tus manos de arroz, se entreguen al deseo de las mías.
Las suelto, y deslizándome por el brazo izquierdo llego a
tu sonrisa de agua de montaña. Caigo en el círculo vicioso
de sacarte el flequillo de la cara y ponerlo en tu oreja que
se acostumbra a mis vocablos vulgares, sabiendo que un
mínimo movimiento del reloj lo va a volver a su lugar, y
así seguir en la adicción de seguir enviciándome. Y cuando
al fin mi deseo se vuelve el tuyo, caigo tembloroso en tus
artimañas de mujer, que ocultas de día y que en la noche
se vuelven agitaciones convulsas. Y entonces los gemidos
y tus verbos y tus contratiempos se unen a mi higuera, y la
sed de los dos es como agua con sal.
Nuestros cuerpos son uno, nuestras mentes son dos.
Te veo levantarte y en mis pies corre la brisa matinal, como
un escalofrío de temor. Perdiste la tentación, y la humedad
te llenó de remordimiento. Corro detrás tuyo como
buscando traerte otra vez, pero el flagelo de la llovizna te
mojó la felicidad.
Me tapo hasta los ojos, no quiero despertar sin
respirar.


. Casi inevitable .

Casi inevitable, como respirar
Casi vulnerable, como el mar
Ruedan los hexágonos de sudor
Mordiendo la belleza deshonesta
Pilas de té mugrientos
Bañados, viñedos, buñuelos, pañuelos, piñata rota
Casi inevitable, como caminar
Casi vulnerable, como tu mirar
Me equivoco con tus líneas efímeras
Casi inevitable, como el eco de tu hilaridad
Me contagio del orgullo y vuelvo a caer
Casi vulnerable, como los dos polos
Casi inevitable, tu voz en mi oscuridad
Miro en los vértices la huella que pierdo
Casi vulnerable, la gema en ebullición
Ya no lo tolero si lo puedo evitar.



. Tea .

Te amortiguo las caídas
Te amparo del silencio
Te amarro a mi hoja de felpa cristalina
Te amasijo los pétalos marchitos
Te amotino cuando el humo se te impregna en la salida
Te amontono los retazos de zafiro de tu piel
Te amplío lo fugaz de las estrellas
Te amerito la culpa de mi frío, de mi árbol otoñal
Te ambiciono en el fulgor del alba gelatinosa
Te am… ¡oh! Me pica la cabeza.


Datos del libro:
Ojos desteñidos, por Alvaro Montedoro ; ilustrado por Noelia García. - 1a ed. - Villa María : El Mensú Ediciones, 2012. 100 p. : il. ; 14x20 cm. - (Ciudad y río, 19). ISBN 978-987-1894-05-5




Puedes dejar tu comentario en este mismo lugar. Si no posees usuario de Google,
debes seleccionar la opción "Anónimo".

Para leer la obra "Ojos desteñidos" haz click AQUÍ.